LAS FUENTES DEL AFECTO. CUENTOS DUBLINESES


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Maeve Brenan, Ed. Alfabia, 2012 (22,50€)

Tradución : Isabel Núñez


Las fuentes del afecto. Cuentos dublineses es un libro de relatos escritos entre 1952 y 1973  y compuesto por tres tipos de relatos (21 en total), todos con la ciudad de Dublín como escenario: los primeros (y los menos interesantes a mi modo de ver) son algo autobiográficos, están narrados y protagonizados por una niña llamada Maeve; los siguientes se centran en la vida de dos matrimonios: los Derdon, Rose y Hubert (en Una chica puede malograr su suerte, Libre elección, Los pobres, Un ataque de hambre, Muros familiares y El ahogado y los Bagot, Delia y Martín, (Aniversario, La alfombra de rosas, Una sombra amable, El sofá, El hijo mayor, Historias de africa y Nochebuena) a los que describe sin piedad mostrando el declive, la soledad, el desamparo y el desencanto de unas existencias que, a través de los años, han llegado a la incomunicación y el vacío.

El tercer tipo y que da título al libro Las fuentes del afecto, está considerada por Alice Munro y William Maxwell una de las mejores narraciones de la literatura en lengua inglesa del siglo XX, y es muy buen relato a modo de colofón de las historias de los dos matrimonios, los Derdon y de los Bagot, que son las que más me han gustando. Es que soy pelín masoca, pero me pueden las historias de pareja, cuanto más «normales» mejor, porque casi todas esconden  sentimientos muy complejos, difíciles y duros.

Como escribe Javier Fernández de Castro: «…la vulnerabilidad, los miedos, la desesperación y el sentimiento de soledad que aquejan a todos los personajes, pero que alcanzan cotas de una asombrosa clarividencia y complicidad cuando se trata de mujeres. Cada cual a su manera, Rose Derdon y Delia Bagot encarnan dos tipos de mujer/esposa/madre/esclava/tirana que a todos nos gustaría poder decir que forman parte del pasado y que hoy en día ya no existen. Pero quiá.

…. en la relación de Hubert y Rose Derdon, dos seres capaces de crear una situación diabólica, pues Hubert, el marido, es consciente de que inspira en su esposa un miedo insuperable, pero sabe también el poder que ello confiere a su esposa, porque ésta conoce a su vez el miedo que insuperable que provoca en su marido la sola posibilidad de herir los sentimientos de ella. No es de extrañar que, con su prosa sencilla y su absoluta falta de tremendismo, la autora se refiera a ellos como dos «agresores pasivos…».

En Las fuentes del afecto, el último relato, Min Bagot, la hermana gemela de Martin Bagot, con sus ochenta y tantos años de edad, instalada en un apartamento del que no ha salido nunca en su vida y amueblado con los enseres de sus padres y hermanos, todos muertos, se considera heredera y superviviente de todos ellos, y una suerte de redentora. Para Min, que nunca ha experimentado placer alguno por sí misma, la satisfacción reside en la venganza de haber sobrevivido a todos cuantos encontraron en la vida más felicidad que ella: lo cual también es una forma de felicidad.

Un libro para no perdérselo.

  

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Maeve Brennan

 

Sobre la extraordinaria vida de Maeve Breman ya me explayé en otro post cuando leí sus magníficas Crónicas de Nueva York 

https://www.libros-literatura.com/inicio/literatura-anglosajona/207-cronicas-de-nueva-york

Fuentes:

https://www.libros-literatura.com/inicio/literatura-anglosajona/207-cronicas-de-nueva-york

http://www.elboomeran.com/blog/189/critica-literaria-de-javier-fernandez-de-castro/

http://www.culturamas.es/blog/tag/las-fuentes-del-afecto/

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