LAS GEMELAS QUE NO HABLABAN

The silent twins

 

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En 1986 la periodista Marjorie Wallace publicó "The silent twins" basado en un hecho real que tuvo la oportunidad de conocer de primera mano, teniendo acceso a documentación privada de la familia Gibbons, así como la oportunidad de conocer y hablar con las gemelas. El libro lo publicó en España la editorial Siruela en 1990.

 

June y Jennifer Gibbons eran hermanas gemelas. Nacidas en Steam Point, el hospital de las Reales Fuerzas Aéreas en Aden, en 1963. Sus padres Gloria y Autrey habían emigrado desde Barbados al Reino Unido y  tenían ya otros dos hijos, Greta de siete años y David, de cuatro. En 1967 naceria Rosie.

 

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De izquierda a derecha: David, Autrey con Jennifer en brazos, Gloria con Juen y Greta. Aden, 1963. 

 

En Liton, donde fue trasladado al padre, se desarrollaron como unas niñas normales aunque a los tres años apenas hablaban. Empezaron a ir al colegio y pronto demostraron sufrir serios problemas de comunicación.: a los ocho años leían y escribían perfectamente pero no hablaban con los demás : entre ellas se entendían perfectamente. Desarrollaron lo que ciertos expertos denominan "mudez electiva", consistente en suspender toda comunicación con aquellos no pertenecientes a determinado círculo: en este caso ese círculo se reducía a ellas dos solamente.

 

 

En 1971 el padre fue nuevamente trasladado, esta vez a  Braunton, en Devon donde las gemelas, que ya tenían casi nueve años, encontraron un medio muy hostil en el nuevo colegio. A partir de aquí se encerraron definitivamente en su particular mundo.

 

Con el tiempo su lenguaje se fue volviendo cada vez más específico, más inentendible para los demás, repleto de una jerga propia inventada por ellas. Muchas veces ni siquiera necesitaban hablar, les bastaba comunicarse con la mirada, con gestos mínimos. Pasaban largas horas hablando en ese idioma único, desarrollando complejas obras de teatro con sus muñecas que imitaban los modelos de las telenovelas de la época.

 

{mosimage}A los once años otro traslado: esta vez a  Haverfordwest, al oeste de Gales. En el colegio de esta ciudad los profesores se extrañaron de su comportamiento, hablaron con los padres, hicieron que fueran visitadas por varios médicos especialistas, fueron operadas de frenillo, empezaron un tratamiento para niños “mudos” con una logopeda profesional para terminar en Easthgate, centro de educación especial situado en Penbroke, a unos cinco kilómetros de donde vivian. Tenian catorce años.

 

Tan conflictivas eran, tan poco colaboraban que en 1978 fueron separadas en distintos centros: Jennifer siguió en el centro especial de Easthgate, en Pembroke, y June trasladada a la Unidad para adolescentes de St. David en Carmarthen: fue un desastre. Las niñas caían en extraños ataques de nervios y rodaban desmayadas por el aula, los profesores no podian con ellas: a los dos meses June volvio al Easthgate…

 

Descubrieron la escritura y volcaron en sus cuadernos extrañas historias que se habían ido desarrollando en sus mentes durante los largos años de aislamiento. La lengua cortada a toda comunicación con los extraños se volvió sobre el papel y lo que salió de allí fue un conjunto de relatos largamente madurados en esa tribu de dos chicas, en ese dialecto edificado en los juegos cómplices de dos almas unidas por una misma lengua. Uno de los cuentos de llamaba The Pugilist, donde un médico desesperado por salvar a su hijo le transplantaba el corazón del perro de la familia. El espíritu del perro sobrevivía dentro del chico y tomaba venganza contra el padre. En otro cuento, Discomania, una chica descubre que la atomósfera de una discoteca despierta en los clientes comportamientos enfermizamente violentos.

 

 

{mosimage}En The Pepsi-Cola Addict, escrita en tercera persona, el joven de catorce años Preston Wildey King es adicto a la Pepsi cola, es tambien un chico conflictivo, entra en un correccional  y acaba suicidandose tomando barbituricos con su bebida preferida.

 

Tambien escribieron juntas una serie de poemas reunidos bajo el título de September Poems.

 

 

 

{mosimage}Volviendo un poco atrás y situándonos en 1978 las gemelas habian acabado sus estudios secundarios y no habia mucho futuro para ellas: seguir estudiando imposible, trabajar  imposible también: se encerraron en su casa y en su concha, se vieron envueltas se vieron envueltas en una serie delitos, gamberradas, actos vandálicos, acoso a otros jóvenes, etc., por lo cual fueron encerradas, en 1981, en el hospital psiquiátrico de Broadmoor, alli, previsiblemente, la medicación les quitó todo interés en la escritura y las sumió en un mayor aislamiento. Permanecieron 14 años encerradas.

 

Un día después de que ambas abandonaran el Broadmoor Hospital, en 1993, Jennifer murió de una miocarditis viral aunque no se encontraron restos de veneno o droga en su cuerpo. No está muy claro el motivo de la muerte, pero muchos aseguran que las hermanas tenían un diabolico acuerdo tácito que consisitía en que una de las dos debía morir para que la otra pudiese liberarse y entablar contacto con el mundo nuevamente. Jennifer habría aceptado ser la sacrificada.

 

Después de la muerte de Jennifer, June fue entrevistada para el Harper-s Bazaar y The Guardian. Se volvio mas comunicativa y fue capaz de hablar con la gente. Vivio con su familia en Haverfordwest hasta 2005, fecha en que se traslado a una ciudad cercana con su pareja, otra mujer. Poco mas se sabe de ella y de su familia.

 

Las relaciones entre June y Jennifer fueron simultáneamente de amor y de odio. Eran patológicamente celosas la una de la otra, creian que serian mas felices si la otra  no existiera pero al mismo tiempo no podian vivir separadas y luchaban constantemente por la supremacía de la una sobre la otra.

 

Sobre las “silent twins” se hizo una película, un musical y los Manic Street Preachers se inspiraron en ellas para escribir una de sus mejores canciones: Tsunami.

Finalmente, no me resisto a trasncribir una poesia de June : 

         

Soy inmune a la cordura o a la locura

soy una caja de regalo vacía; totalmente

desempaquetada a disposición de alguien.

Soy una cascara de huevo desechada,

sin vida en mi interior, porque no soy

tangible, solo una esclava de la nada.

No siento nada, no tengo nada porque soy

transparente a la vida; soy la plateada

cola de un globo que volara

lejos sin oxigeno en su interior. No siento nada,

porque no soy nada, pero puedo

ver el mundo desde aquí arriba.

 

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De izquierda a derecha: Jennifer y June en Broadmor Hospital en 1982

 

Para saber mas:  

 

http://query.nytimes.com

http://www.bbc.co.uk/wales/southwest/sites/haverfordwest/

http://en.wikipedia.org

http://www.dreamshore.net/juneinterview.txt

 

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