LEV TOLSTOI

CORRESPONDENCIA

 

Lev Tolstói

 

 

“Para vivir honradamente  es necesario desgarrarse, confundirse, luchar, equivocarse, empezar y abandonar, y de nuevo empezar y de nuevo abandonar, y luchar eternamente y sufrir privaciones. La tranquilidad es una bajeza moral”.

 

 

 

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Ed.Acantilado, 2008

 

El volumen ‘Correspondencia’  recoge 387 cartas de un total de unas 10 mil conservadas en el Museo Tolstói de Moscú. En la dependencia conocida como Habitación de Acero se encuentran los manuscritos, guardados en cajas metálicas. Las cartas, escritas en ruso, francés e inglés, a las que la traductora, Selma Acira, tuvo acceso gracias a un permiso oficial y con las que trabajó durante meses para desvelar la complicada caligrafía de Tolstói y para recuperar las palabras que la censura soviética consideró “políticamente incorrectas” en la edición de las ‘Obras Completas’, publicadas entre 1928 y 1958.

 

{mosimage}La edición de las cartas cierra el retrato más completo del escritor y reflejan la lenta conversión del autor de conde a monje. Ese peregrinaje espiritual es el que se puede recorrer en sus diarios y, ahora, en su correspondencia, que abarca desde su adolescencia, en 1842, hasta su muerte, en 1910. Recoge desde sus cartas de amor con su idilio de juventud Valeria Arsénieva y con la que después sería su mujer, Sofía Bers, sus viajes por Europa y sus relaciones epistolares con George Bernard Shaw, Gandhi, Rainer Maria Rilke y el zar Nicolás II, entre otros.

 

 

 

{mosimage}Tolstói tenía una personalidad compleja y contradictoria, lector de Buda, Mahoma, Lao Tse, la Biblia, Epícteto, Kant, Nietzsche, en francés, inglés, alemán, griego, atormentado por dejarse vencer por la práctica del sexo, que encontraba “repugnante” y no conseguir el ajuste ideal entre su ética y su vida. Una persona sumamente paradójica : de cazador entusiasta a naturista vegetariano, de bebedor, jugador y fumador empedernido a fomentar ligas antialcohol y antitabáquicas, de escribir, en 1854, en la campaña del Cáucaso frases como “es cierto que es un placer un poco extraño el ver a las personas matarse unas a otras”, a ser un defensor de la resistencia no violenta que mantenía correspondencia con Gandhi. Un Tolstói que consolaba a un amigo postrado: “No se aflija por su enfermedad. Está bien estar enfermo. De otra manera sería demasiado difícil morir”.


 

{mosimage}Lev Nikoláyevich Tolstói (León Tolstoy) nació en Yásnaya Poliana en 1828 y murió en Astapovo en 1910. Junto con Dostoyeski es considerado el novelista ruso más importante del siglo XIX.


Su familia pertenecia a la más antigua nobleza rusa:  su madre, la princesa María Nikoláyevna Volkonski descendía de los antiguos príncipes de Volkonski, y su padre Nikolái Ilich Tolstói era conde. Tenía tres hermanos y una hermana: Sergéi, Nikolái, Dmitri y María; el nacimiento de ésta le costó la vida de su madre cuando aún no cumplía los dos años y su padre muere de un ataque de apoplejía en 1838, Tolstói acababa de cumplir 10 años. Los hermanos se trasladan a Kazán, a la residencia de un tío paterno, Vladímir Ivánovich Yusjov, donde Tolstói reside gran parte de su juventud estudiando en la Universidad de Kazán lenguas orientales, pero abandona sus estudios en 1847 aunque los termina en San Petersburgo en la escuela de Derecho. Intervino en la batalla de Sebastopol.

 

 

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Chejov y Tolstói

 

Practicó el ascetismo y la no violencia pero tuvo en su juventud una vida disipada  en la que que perdió propiedades en las apuestas, estaba permanentemente en ruina monetaria y que, como soldado destacado en Chechenia y Crimea, disfrutaba con el placer de ver morir a los hombres en el campo de batalla.


Otro de los misterios de Tolstói es su relación con Sofia Andreevna Bers (1844-1919), su mujer. Se casaron cuando él tenía 36 años y ella 18. Tolstói cometió el error de dejarle leer sus diarios de soltero, donde confesaba su turbulenta vida sexual. Lo hizo pocos días antes de contraer matrimonio y, según los diarios de Sofía, ella sufrió una decepción que arrastró toda su vida. Tuvo 13 hijos, de los que vivieron 8. Jamás entendió la vida campesina y humilde que quería llevar su marido y se resistió a que Tolstói entregara sus tierras a los pobres y dejara libres de derecho sus obras literarias. Se enamoró de un músico y Tolstói se vengó cruelmente escribiendo Sonata a Kreutzer, humillándola ante sus hijos -le obligó a leérsela en voz alta- y ante toda Rusia.

 

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Tolstói con su familia en Yásnaya Poliana (foto de 1892)

 

El final de su relación es digno de un drama: a los intentos de fuga de Tolstói, Sofía, ya montado su marido a caballo, respondía agitando a gritos desde la ventana un frasco de arsénico o arrojándose vestida a un estanque de agua helada. Al final, Tolstói, con 82 años, se escapó con su hija Sasha y compraba en las estaciones de tren billetes a destinos falsos para despistar a Sofía. Emprendió su último viaje en un furgón humilde, con el viento gélido del invierno ruso : enfermó de pulmonía y le depositaron en una barraca en la estación de Astápovo. Su mujer dio con él, pero Tolstói, agonizante, se negó a recibirla en la hora de su muerte.

 

Como escritor tiene una fuerte tendencia al realismo. En la novela Los Cosacos (1863), describe la vida de este pueblo. En Anna Karénina (1867), narra las historias parelalas de una mujer insatisfecha y de un terrateniente filósofo. En Guerra y Paz se describen cientos de distintos personajes durante la invasión napoleónica.

 

Tolstói tuvo una importante influencia en el desarrollo del pensamiento anarquista. El teórico anarquista Pedro Kropotkin lo citó en el artículo “Anarquismo” de la Enciclopedia Británica de 1911.

 

 

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Sofia Bers, esposa de Tólstoi durante 48 años

En cierto modo, la biografía de León Tolstoi constituye una infatigable exploración de las claves de esa sociedad plural y a menudo cruel que lo rodeaba, por lo que consagró toda su vida a la búsqueda dramática del compromiso más sincero y honesto que podía establecer con ella. Aristócrata refinado y opulento, acabó por definirse como anarquista cristiano, provocando el desconcierto entre los de su clase; creyente convencido de la verdad del Evangelio, mantuvo abiertos enfrentamientos con la Iglesia Ortodoxa y fue excomulgado; promotor de bienintencionadas reformas sociales, no obtuvo el reconocimiento ni la admiración de los radicales ni de los revolucionarios; héroe en la guerra de Crimea, enarboló después la bandera de la mansedumbre y la piedad como las más altas virtudes; y, en fin, discutible y discutido pensador social, nadie le niega hoy haber dado a la imprenta una obra literaria inmensa, una de las mayores de todos los tiempos.

 

 

 

Para saber más:

 

http://www.tula-oblast.ru/

http://es.wikipedia.org/wiki/Alex%C3%A9i_Nikol%C3%A1ievich_Tolst%C3%B3i

http://www.underthesun.cc/Classics/Tolstoy/

http://usuarios.lycos.es/mental/tolstoi.html

http://www.boutiquedellibro.com.ar/libros/3/849613640.html

 

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