COCO CHANEL

(un poco de frivolidad siempre viene bien)

 

 

"El siglo de Chanel”, Emonde Charles-Roux, Herce Editores, 2007
 

{mosimage}Hoy toca mencionar la biografía de Cocó Chanel de Edmonde Charles-Oux, escritora, experta en moda y presidenta de la Academia Goncourt, en una estupenda edición con más de seiscientas fotografías de la época, que no es solo la vida de una mujer excepcional, es también la historia de los acontecimientos y de los hombres que influenciaron la historia del siglo XX. Los personajes de los locos años 20 con sus excesos de entre guerras, los músicos, pintores y escritores, la aristocracia británica, los dandys, los políticos, todos entre los que ella circulaba.

 

Coco Chanel revolucionó la forma de vestir de las mujeres y la vestimenta es una forma de comunicación y una suerte de cultura: eliminó los corsés, y aunque yo no los he llevado nunca supongo que eso fue un paso importante del sector femenino de la época e, incluso, al masculino. 

 

Gabrielle Bonheur (Coco) nació el 19 de agosto de 1883 en un hospicio de Saumur (Francia) era hija natural y quedó huérfana de madre a los doce años siendo abandonada ella y su hermana Julia en el hospicio de Obazine. En 1900 Gabrielle tenia 18 años y pasó al internado de Moulins del que saldría a los veinte como dependienta en una mercería. Allí conocería a Etienne Balsan, oficial de infantería y de familia burguesa que, en el lenguaje de la época significa de familia “acomodada” y que sería para ella una especie de Pigmalion.

 

Hacia 1906 encontramos a Gabrielle-Cocó en uno de los cafés cantantes que proliferaban  en los que trabajó, pero con poco éxito. En 1909 y ya en París inició el diseño de sombreros que tuvieron un gran éxito. En 1916, y gracias al dinero de un nuevo amante, un jugador de polo llamand Arthur “Boy” Capel, abrió su primera tienda en Baurritze que trasladaría, en 1920 a la rue Combon. En París.

 

Después de la muerte de Capel en un accidente de automóvil, Chanel tardó en recuperarse: nunca volvió a tener una pareja estable, pero no tardaría en volver a la vida mundana, y en seducir a todo aquel hombre rico que se cruzara en su camino.

 

A Igor Stravinski, enamorado perdidamente de ella, lo abandonaría para irse a Montecarlo con el gran duque Dimitri de Rusia. De los brazos de Dimitri pasó a los del poeta francés Pierre Reverdy. Aunque Chanel fue una mujer generosa y apasionada, no era raro que sus amigos estuviesen siempre temiendo sus repentinos cambios de humor, dada su variabilidad.

 

Además fue amiga de Picasso, de Dalí, de Cocteau, de Pablo Iribe, del pintor José María Sert y de Misia Sert, del maestro ruso Diaghilev, del escultor Jacques Lipchitz, de políticos y de príncipes; ayudó a muchos y se acostó con otros tantos.

 

Quizás lo que mas nos interese de esta mujer sea su etapa en la que entra en escena el oficial de la Gestapo, Walter Schellemberg, detenido después de la guerra por los británicos, sacó a relucir su tórrido romance con la famosa diseñadora Coco Chanel.

 

{mosimage}El guapo oficial no fue en ningún caso un caballero por confesar la identidad de su amante. Parece que la diferencia de edad entre ambos, no fue ningún inconveniente. El tenía 31 años en la época del idilio y la diseñadora ya había cumplido los 57.

 

Lo que para algunos fue solamente uno más de sus episodios de cama, para otros fue una colaboración activa con el régimen de Hitler, llegando a verse implicada en una trama en la que la diseñadora francesa, utilizando su amistad con Churchill y con los duques de Windsor, habría intervenido para aconsejar al primer ministro británico de la conveniencia de un tratado de paz anglogermánico. Esta aventura le costaría cara: cuando las tropas aliadas entraron en París fue arrestada fue expulsada de Francia y tuvo que vivir refugiada en Suiza. En 1954, la guerra había quedado atrás y Coco Chanel hizo un triunfal regreso brillando en las fiestas de la alta sociedad, codeándose con conocidas celebridades de la época como Marlene Dietrich, Edith Piaf y otras estrellas de aquellos tiempos.

 

Chanel revolucionó el mundo de la moda femenino: el empleo de las prendas de punto (antes reservadas para la ropa interior de hombre), la mezcla de las joyas buenas y malas, la eliminación del corsé y su sustitución por una vida sana y deportiva, el uso de pieles naturales hacia adentro en gabardinas y abrigos eliminando el lujo ostentoso…

 

Su visión la llevó a destacarse en la vanguardia. Fue la primera mujer en cortarse el pelo al modo masculino, y acortar las faldas para mostrar los encantos de la pierna femenina. Puso de moda el pantalón como prenda elegante y de vestir, cuando entonces era indumentaria reservada para las amazonas.

 

{mosimage}También son de ella los vestidos rectos con collares largos. Fue la primera en imponer las joyas de fantasía, que en aquellos días eran impensables, pues todos los accesorios eran auténticos y originales. El uso del sombrero de paja, que portó durante toda su vida, fue otro de sus “atrevimientos”, sin olvidar el famoso perfume Chanel nº 5 que, al principio, no tenía intención de comercializar : era un regalo para sus amigas y sus mejores clientas

 

También fue diseñadora del vestuario de películas como Antigona de Cocteau en 1923, Edipo Rey en 1937, Renoir's La Regle de Jeu y todo el vestuario de Katherine Hepburn en el musical de Broadway basado en su propia vida de Coco Chanel.

 

Murió a los 88 años. En el momento de su muerte, sólo tuvo una dama de compañía a su lado en su suite privada del Hotel Ritz de París. En cumplimiento de sus deseos, Coco Chanel fue sacada de Francia y enterrada en Lausanne, Suiza.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *